Apuntarse o probar una clase desde la web
Clase de prueba desde el móvil
Quien pide una clase de prueba a la una de la madrugada se apunta. Quien tiene que pasar a preguntar, a veces no pasa.
La decisión de apuntarse dura lo que dura la motivación. Pega tu web y verás si alguien puede pedir una clase de prueba antes de que se le pase.
De las quince comprobaciones, estas tres son las que más clientes ganan o pierden en tu sector.
Apuntarse o probar una clase desde la web
Quien pide una clase de prueba a la una de la madrugada se apunta. Quien tiene que pasar a preguntar, a veces no pasa.
Precios
La cuota es la primera pregunta y la más fácil de responder. Publicarla filtra, pero sobre todo convence.
Horario
A qué hora abre, cuándo hay clase: sin eso en la web, el interesado pregunta por teléfono, y el teléfono de un gimnasio casi nunca se coge.
Lo que se pregunta antes de usarlo.
Sí. Las comprobaciones son las mismas para cualquier negocio al que se llega por una primera sesión.
Cuenta si desde tu web se llega a ella. El diagnóstico mira lo que ve alguien que todavía no es socio.
15 comprobaciones en cuatro áreas: atención (mensajería, chat, teléfono y email, horario), conversión (formulario, pedir cita, reservar mesa, pedir presupuesto o comprar desde la web, y precios), reputación (enlace a tu ficha de Google, reseñas en la web e invitación a reseñar) y presencia digital (velocidad en móvil y ordenador, buscadores, redes y aspectos legales).
Pesa más lo que más clientes hace perder: atención y conversión por delante de reputación y presencia digital. Lo que no se ha podido comprobar no resta.
De la información pública de tu negocio y de datos de Google. No entramos en ningún sistema tuyo ni necesitamos accesos, y nunca decimos algo que no esté en tu web.
No. Nadie te escribe ni te llama, y no guardamos el texto de tus páginas ni tus datos de contacto.
Sí, gratis, sin registro y sin límite de diagnósticos.
Pruébalo gratis 14 días, sin tarjeta.